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Saludo

sábado, 3 de septiembre de 2011

Dominicano en el Alto Manhattan cuenta su historia de superacion.

 Con deseo de aportar a su comunidad, en 2004 dono 25 bicicletas a las comisarias 33 y 34 para patrullar las calles.


NUEVA YORK.-  Durante su infancia, Víctor de León, de 60 años, siempre soñó con tener una bicicleta, y nunca dejaba de escribirle a los Reyes Magos en las festividades de Navidad para que se la dieran de regalo.
Por entonces De León vivía en el Ensanche Ozama, en la capital dominicana, y su padre apenas ganaba $35 pesos al mes, (equivalentes a $1 dólar actual).
   "Mi papá nunca me pudo comprar una bicicleta porque si lo hacía ponía en riesgo la economía familiar", dijo De León.
Fue a la edad de 12 años que De León pudo alcanzar su sueño. Solicitó trabajo en un taller de bicicletas sin paga, y fue tanto su entusiasmo en aprender, que el dueño, a las dos semanas, le comenzó a pagar y días después le cedió una bicicleta.
   "Yo recuerdo que era un bicicleta Peugeot, blanquita, yo la pinté, la arreglé y aunque el trato era irla pagando con lo que ganaba, el dueño me dijo después, que me quedara con ella porque me vio el interés en el oficio", dijo De León.
De León llegó a Nueva York en 1979, y en 1993 instaló su primer taller de bicicletas, en la calle 173 y Fort Washington, en el Alto Manhattan.
"Yo equipé una furgoneta con piezas y llaves y la estacioné frente al parque", dijo De León. "A la gente le gustó tanto mi trabajo que hacía fila para que yo le reparara su bicicleta", señaló.
En 1994, De León amplía el negocio y monta su tienda Victor’s Bike Repair, en el 4125 de Broadway, donde no sólo repara sino que también vende bicicletas.
   "Los servicios que más solicitan los ciclistas son cambiar el tubo averiado de la rueda, cambiar los cables del freno y las zapatillas, que se cristalizan en el invierno y no frenan y producen un chirrido en la rueda", dijo De León. "Entre la comunidad anglosajona, lo que más piden es el full tuneup, que es desarmar por completo la bicicleta, para limpiarla, engrasarla y ajustar todas las piezas", señaló.
Francis León, un ciclista de Washington Heights, quien se encontraba en el Victor’s Bike Repair instalando unas agarraderas al cable de los frenos de su bicicleta, dijo que siempre va al negocio de De León "porque tienen todas las piezas".
   "Yo llevo muchos años entrando en este negocio y siempre me dan buen servicio", dijo León.
De León dijo que la temporada de bicicletas comienza en marzo y termina en octubre, y durante el invierno sobrevive con las bicicletas que usan para encargos los restaurantes, y los anglosajones, que montan bicicleta todo el año.
   "Con el aumento de la gasolina hace un par de años, subió la venta las bicicletas, pero actualmente la gente no busca bicicletas caras, sólo de precios regulares, debido a la crisis económica", dijo De León.
Las bicicletas del negocio son de las marcas Giant, GT, Haro y Red Line, y los precios van de $300 hasta más de $3,000.
El pequeño empresario ha sabido mantener su taller en épocas de crisis económica combinando su trabajo con un empleo en el hospital St. Lukes Roosevelt, donde se desempeña desde hace 28 años como técnico de la central de esterilización. Tiene tres empleados: los mecánicos de bicicletas Elvis Ortiz y Junior Cordero, y su esposa Magali.
Con el deseo de aportar a su comunidad, en 2004 donó 25 bicicletas a las comisarías 33 y 34 para patrullar las calles y mejorar la seguridad ciudadana. También su negocio sirvió de escenario para un episodio del serial televisivo de investigación policial Law & Order.
A las personas que quieren montar un pequeño negocio, De León le aconseja que conozcan bien los productos o servicios que van a negociar.
   "Y hagan un estudio de mercadeo en el área, y busquen buenos créditos", señaló.
Mi papá nunca me pudo comprar una bicicleta porque si lo hacía ponía en riesgo la economía familiar".

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